No Warren Buffet y bienvenido 2018

por | Ene 29, 2018

El mes de enero parece ser el momento de sacar el oráculo y ponerse a definir tendencias en cualquier sector. ¿Qué será lo que marcará la agenda de los informes de sostenibilidad y RSC en 2018?

Bueno, si uno trabaja diariamente en algo tiene fundadas sospechas acerca de lo que puede pasar, pero para variar prefiero congratularme por lo que ha pasado antes que elucubrar.

No es muy habitual en el sector de la RSC y puede que resulte demasiado optimista con tantas cosas por mejorar y con retos tan enormes en la agenda de la sostenibilidad de las empresas.

Pero reconozco que por primera vez después de muchos años, veo con cierto optimismo la evolución de la RSC y el reporting de información no financiera.

En ambos casos por el mismo motivo: hoy están más cerca que nunca del core del negocio.

Por primera vez en 2017 hemos leído una noticia en un periódico sobre el compromiso de una empresa con la sostenibilidad en la sección de negocios, hablando de negocios y no de propósitos. Y no hablo de cualquier compañía. En febrero Warren Buffet y el fondo de inversión 3G Capital ofrecieron 134.000 millones de euros por Unilever. La oferta fue rechazada entre otros motivos porque, según su consejero delegado Paul Polman, “era un choque entre un modelo de negocio sostenible a largo plazo para múltiples interesados y uno que se enfoca únicamente en la primacía de los accionistas”. Polman mantiene una fuerte apuesta por introducir marcas y submarcas con atributos relacionados con  la sostenibilidad, lo que está reconfigurando buena parte del negocio y la filosofía de Unilever.

En cuanto a los informes empresariales, en 2017 hemos visto informes de una calidad e interés inéditos. En este mismo blog hemos mostrado algún ejemplo de cómo la demanda de información sobre las empresas está dando lugar a documentos que, por fin, tratan aspectos críticos del negocio desde la perspectiva de la sostenibilidad. Algo que debemos agradecer a iniciativas como el Marco de Reporting Integrado y a otras que se están abriendo camino, como el Protocolo de Capital Natural. Los inversores quieren saber y se nota. La legislación viene empujando y eso ayuda.

En 2017, por fin se desliza en la legislación española la Directiva comunitaria de Información no Financiera mediante el Real Decreto-ley 18/2017. Puede ser una legislación con un alcance limitado pero, para los que vivimos el largo debate sobre la voluntariedad de la RSC en las empresas, supone un hito revelador del signo de los tiempos.

Y por último, debemos congratularnos de otro avance: la espectacular difusión de los Objetivos de Desarrollo Sostenible entre las empresas.  Este está siendo el mayor dinamizador de todos. La Agenda 2030 ha dado forma a la magnitud del reto al que nos enfrentamos y ha invitado formalmente a las empresas a tomar parte. Parece que el mensaje ha calado.

Así que bienvenidos a 2018 y ánimo, porque los avances deben seguir llegando.

 

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