Los ODS bajo la lupa de la ISR

por | Mar 10, 2018

El progresivo avance de la ISR (Inversión Socialmente Responsable) demuestra que invertir puede ser un ejercicio basado en la ética y la moral. Sin embargo, siempre supone entregar el dinero propio en previsión de algún tipo de retorno y, por tanto, no hablamos de favores. Es un juego serio.

Por este motivo, como analistas y consultoras en materia de sostenibilidad nos interesa la labor y la opinión de las agencias de rating de sostenibilidad. Su mirada técnica, su foco en la información material y su “autoridad” para preguntar y esperar respuesta nos ofrece el pulso de las empresas que mueven los principales mercados, además de mostrarnos las tendencias y las prácticas que pasarán a consolidarse.

Así que una de las evidencias de la consolidación de los ODS como marco de referencia en el panorama de la gestión empresarial responsable es la incorporación de preguntas relacionadas con la contribución de las empresas a la Agenda 2030 en el cuestionario anual de RobecoSAM (Corporate Sustainability Assessment). Este cuestionario es utilizado por la agencia para evaluar el desempeño de las empresas más punteras en sostenibilidad en el marco del DJSI (Dow Jones Sustainability Index).

La publicación Capitalism coming of age: using the SDGs to bridge business strategy and social responsibility recoge las conclusiones del análisis desarrollado por la agencia a través de su cuestionario anual 2017 en relación a la contribución de las empresas a los ODS. Entre ellas destacan que la mayoría de las empresas ya consideran los ODS en sus estrategias de sostenibilidad, observándose además una correlación directa entre determinados sectores empresariales y ciertos ODS.

Los ODS recaban el interés creciente de inversores de todo el mundo. Tal y como indica RobecoSAM en la citada publicación, parece que no tardaremos en ver productos específicos orientados a la inversión para contribuir a determinados ODS. Es por ello que los analistas buscan conocer qué empresas abordan la Agenda 2030, pero también cuáles lo están haciendo a un nivel estratégico.

En este contexto, la generación de información relevante y de calidad sobre la contribución (y más aún, el impacto) al cumplimiento de los ODS es la clave para satisfacer el interés de las agencias y atraer a posibles inversores, y al mismo tiempo continúa siendo un gran reto para las empresas. Sin embargo, los datos de RobecoSAM muestran que las empresas están trabajando para definir indicadores robustos que conecten su desempeño con la contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El 62% de las compañías analizadas en el CSA 2017 contaban al menos con un KPI cuantitativo sobre impacto social que vinculaba su estrategia corporativa con un ODS, y el 44% de las empresas tenía al menos un KPI de negocio ligado a algún ODS.

No es sencillo cuantificar el progreso y medir el impacto, pero los ODS facilitan indicadores muy concretos unidos a metas muy específicas. El reto es grande pero las herramientas están disponibles y las empresas trabajando en ello, así que progresivamente iremos viendo métricas cada vez más sólidas y relatos cada vez más solventes en los informes de sostenibilidad y en las iniciativas de comunicación corporativas.

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